Accions

Recurs

Diferència entre revisions de la pàgina «Kant: judicis analítics i sintètics»

De Wikisofia

(adding es)
Línia 1: Línia 1:
 +
{{TextOriginal|es}}
 +
En todos los juicios en los que se piensa la relación entre un sujeto y un predicado [...], tal relación puede tener dos formas: o bien el predicado B pertenece al sujeto A como algo que está (implícitamente) contenido en el concepto A, o bien B se halla completamente fuera del concepto A, aunque guarde con él alguna conexión. En el primer caso llamo al juicio ''analítico''; en el segundo, ''sintético''. Los juicios analíticos (afirmativos), son, pues, aquellos en que se piensa el lazo entre predicado y sujeto mediante la identidad; aquellos en que se piensa dicho lazo sin identidad se llamarán sintéticos. Podríamos también denominar los primeros, juicios'' explicativos'', y ''extensivos'' los segundos, ya que aquéllos no añaden nada al concepto del sujeto mediante el predicado, sino que simplemente lo descomponen en sus conceptos parciales, los cuales eran ya pensados en dicho concepto del sujeto (aunque de forma confusa). Por el contrario, los últimos añaden al concepto del sujeto un predicado que no era pensado en él ni podía extraerse de ninguna descomposición suya. Si digo, por ejemplo: «Todos los cuerpos son extensos», tenemos un juicio analítico. En efecto, no tengo necesidad de ir más allá del concepto que ligo a «cuerpo» para encontrar la extensión como enlazada con él [...]. Por el contrario, si digo: «Todos los cuerpos son pesados», el predicado constituye algo completamente distinto de lo que pienso en el simple concepto de cuerpo en general. Consiguientemente, de la adición de semejante predicado surge un juicio sintético.
 +
{{TextOriginalSeparador|dev}}
 
{{RecursWiki
 
{{RecursWiki
 
|Tipus=Extractes d'obres
 
|Tipus=Extractes d'obres

Revisió del 09:42, 17 set 2016

Text original editat en castellà.


En todos los juicios en los que se piensa la relación entre un sujeto y un predicado [...], tal relación puede tener dos formas: o bien el predicado B pertenece al sujeto A como algo que está (implícitamente) contenido en el concepto A, o bien B se halla completamente fuera del concepto A, aunque guarde con él alguna conexión. En el primer caso llamo al juicio analítico; en el segundo, sintético. Los juicios analíticos (afirmativos), son, pues, aquellos en que se piensa el lazo entre predicado y sujeto mediante la identidad; aquellos en que se piensa dicho lazo sin identidad se llamarán sintéticos. Podríamos también denominar los primeros, juicios explicativos, y extensivos los segundos, ya que aquéllos no añaden nada al concepto del sujeto mediante el predicado, sino que simplemente lo descomponen en sus conceptos parciales, los cuales eran ya pensados en dicho concepto del sujeto (aunque de forma confusa). Por el contrario, los últimos añaden al concepto del sujeto un predicado que no era pensado en él ni podía extraerse de ninguna descomposición suya. Si digo, por ejemplo: «Todos los cuerpos son extensos», tenemos un juicio analítico. En efecto, no tengo necesidad de ir más allá del concepto que ligo a «cuerpo» para encontrar la extensión como enlazada con él [...]. Por el contrario, si digo: «Todos los cuerpos son pesados», el predicado constituye algo completamente distinto de lo que pienso en el simple concepto de cuerpo en general. Consiguientemente, de la adición de semejante predicado surge un juicio sintético.


Text traduït al català (Traducció automàtica pendent de revisió).


En tots els judicis en els quals es pensa la relació entre un subjecte i un predicat [...], tal relació pot tenir dues formes: o bé el predicat B pertany al subjecte A com alguna cosa que està (implícitament) contingut en el concepte A, o bé B es troba completament fos del concepte A, encara que guardi amb ell alguna connexió. En el primer cas anomeno al judici analític; en el segon, sintètic. Els judicis analítics (afirmatius), són, doncs, aquells en què es pensa el llaç entre predicat i subjecte mitjançant la identitat; aquells en què es pensa aquest llaç sense identitat es diran sintètics. Podríem també denominar els primers, judicis explicatius, i extensius els segons, ja que aquells no afegeixen res al concepte del subjecte mitjançant el predicat, sinó que simplement ho descomponen en els seus conceptes parcials, els quals eren ja pensats en aquest concepte del subjecte (encara que de forma confusa). Per contra, els últims afegeixen al concepte del subjecte un predicat que no era pensat en ell ni podia extreure's de cap descomposició seva. Si dic, per exemple: «Tots els cossos són extensos», tenim un judici analític. En efecte, no tinc necessitat d'anar més enllà del concepte que lligo a «cos» per trobar l'extensió com enllaçada amb ell [...]. Per contra, si dic: «Tots els cossos són pesats», el predicat constitueix alguna cosa completament diferent del que penso en el simple concepte de cos en general. Consegüentment, de l'addició de semblant predicat sorgeix un judici sintètic.

Crítica de la razón pura,Introducción, IV, B 11 (Alfaguara, Madrid 1988, 6ª ed., p. 47-48).

Original en castellà

En todos los juicios en los que se piensa la relación entre un sujeto y un predicado [...], tal relación puede tener dos formas: o bien el predicado B pertenece al sujeto A como algo que está (implícitamente) contenido en el concepto A, o bien B se halla completamente fuera del concepto A, aunque guarde con él alguna conexión. En el primer caso llamo al juicio analítico; en el segundo, sintético. Los juicios analíticos (afirmativos), son, pues, aquellos en que se piensa el lazo entre predicado y sujeto mediante la identidad; aquellos en que se piensa dicho lazo sin identidad se llamarán sintéticos. Podríamos también denominar los primeros, juicios explicativos, y extensivos los segundos, ya que aquéllos no añaden nada al concepto del sujeto mediante el predicado, sino que simplemente lo descomponen en sus conceptos parciales, los cuales eran ya pensados en dicho concepto del sujeto (aunque de forma confusa). Por el contrario, los últimos añaden al concepto del sujeto un predicado que no era pensado en él ni podía extraerse de ninguna descomposición suya. Si digo, por ejemplo: «Todos los cuerpos son extensos», tenemos un juicio analítico. En efecto, no tengo necesidad de ir más allá del concepto que ligo a «cuerpo» para encontrar la extensión como enlazada con él [...]. Por el contrario, si digo: «Todos los cuerpos son pesados», el predicado constituye algo completamente distinto de lo que pienso en el simple concepto de cuerpo en general. Consiguientemente, de la adición de semejante predicado surge un juicio sintético.